Caloscypha incarnata

Caloscypha incarnata Duvernoy & Maire 1917  

Kallistoskypha incarnata 

 

Descripción: carpóforo muy pequeño, de 0,5 a 1,3 cm de diámetro, sésil, frágil, en forma de copa, cerrada de joven y después abierta con forma de plato; margen incurvado, a veces ondulado, con algunos pelos finos. Superficie himenial interna lisa o ligeramente furfurácea, de un bonito color rojo carmesí en los ejemplares jóvenes, ese color se desvanece con la edad. Cara externa del mismo color o algo más pálida, ligeramente tomentosa o pubescente. El cuerpo fructífero al final es casi totalmente blanco conservando unos tonos muy tenues carmesí sobre todo en el margen. Al levantar la hojarasca se pueden encontrar ascomas muy coloreados y a pocos centímetros de distancia otro grupo con individuos de color marfil.

 

Pie: no tiene, el carpóforo crece sentado sobre el sustrato formado por los restos de las hojas de eucaliptos y está fijamente anclado a este por infinidad de filamentos miceliales muy finos de color blanco.

 

 

Carne: delgada, muy quebradiza, blanquecina, sin olor apreciable y sabor sin comprobar.

 

  

Localización: especie muy rara que fructifica sobre restos de humus de Eucalyptus camaldulensis; crece en invierno, en lugares con suelos pedregosos bien soleados pero húmedos y ricos en humus, suelen aparecer varios ejemplares juntos, a veces fasciculados, muy tapados por la abundante hojarasca de eucalipto, a veces incluso protegidos por las piedras. Tiene preferencia por los suelos áridos, pedregosos y soleados, pero que conservan bien la humedad de la lluvia gracias a la abundante capa de hojarasca que los protege.

 

Comestibilidad: desconocida.

 

Observaciones: Caloscypha incarnata es una bonita especie sobre todo en su estadio joven, que se decolora con la edad pasando de un bonito color carmesí a rosa pálido, para acabar de color marfil.

Es una especie de procedencia Africana que crece siempre asociada a los eucaliptos y que ha sido citada por primera vez en el norte de África en el año 1917, y clasificada en el género Caloscypha. 

Nuestras recolectas corresponden a las fechas 30-01; 11-02 y 18-02-2011, y se realizaron en un bosque aterrazado de Eucalyptus camaldulensis en Jarandilla de la Vera-Cáceres y creemos que se trata de la primera cita de esta especie para la Península Ibérica y por consiguiente de una nueva especie para el catálogo micológico de Extremadura.

Ha sido recombinada a un nuevo género y publicada en 2012 con el nombre de Kallistoskypha incarnata por Donald H. Pfister, Carlo Agnello, Angela Lantieri y Katherine F. LoBuglio.

Kallistos = lo más hermoso. Skyphos = taza