Arachnion lazoi

Arachnion lazoi  Demoulin

Descripción: carpóforo globoso y ligeramente aplastado, de 1 a 3 cm de diámetro. Exoperidio bien desarrollado, rugoso, grueso y carnoso en los ejemplares frescos, de color blanco cubierto de tierra, al madurar se rompe en grandes trozos irregulares dejando ver el endoperidio. Endoperidio delgado, liso, al principio amarillento-blanquecino y al final gris-plomizo, papiráceo, que se fractura o resquebraja formando un estoma grande e irregular por donde se liberan las esporas, para finalmente quedar como una pequeña cascara papirácea vacía que es transportada por el viento. Algunos basidiomas pueden conservar durante mucho tiempo restos muy finos del exoperidio pegados sobre la superficie del endoperidio.

  

Pie: no tiene.

Gleba: blanca-amarillenta al principio y al final gris-marrón, granulosa, formada por gránulos muy pequeños parecidos a granos de arena.

  

Localización: nace en otoño-invierno entre la hierba de suelos arenosos, adehesados, frescos y húmedos.

Comestibilidad: sin ningún interés culinario.

Observaciones: Arachnion lazoi es una especie muy rara que se caracteriza por su exoperidio de color blanco que se fractura dejando ver el endoperidio de color amarillento o gris plomo y sobre todo por el aspecto granuloso de la gleba.

Las dos únicas especies del género citadas hasta ahora en la Península Ibérica son A. lloydianum y A. lazoi y para separarlos es necesario un detallado examen microscópico.

Arachnion lloydianum tiene esporas que poseen restos de esterigmas y el capilicio formado por hifas muy raramente septadas, poco ramificadas y agrietadas, mientras que Arachnion lazoi tiene esporas sin esterigmas, el capilicio es muy ramificado con abundantes septos que pueden desaparecer al separarse las hifas, y muchos poros puntiformes pero no agrietados. Creemos que el exoperidio de esta especie está mal descrito en varias publicaciones, seguramente debido a que la descripción de él se hizo con ejemplares poco frescos o viejos. Las fotografías que ilustran este texto se hicieron a finales de noviembre de 2011 con ascomas en distintos estadios de maduración encontrados por Justo Muñoz y Juan Antonio Suárez en varias dehesas cerca de Navalmoral de la Mata-Cáceres y son las primeras citas de esta especie para Extremadura.