Boletus rhodopurpureus f. xanthopurpureus

Boletus rhodopurpureus f. xanthopurpureus Smotl.

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Descripción: sombrero relativamente grande, de 5 a 15 cm de diámetro, al principio hemisférico, después convexo; Margen irregular, ligeramente excedente e incurvado. Cutícula rugosa, de un bonito y llamativo color amarillo, amarillo pálido o amarillo vivo con algunas máculas rosadas o púrpuras, al roce se mancha enseguida de azul oscuro.

Poros: redondos, apretados, de color amarillo dorado al principio, pero pronto pasan a amarillo anaranjado, azulean intensamente al roce. Tubos finos largos, amarillo vivo, también azulean al corte.

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Pie: robusto, ventrudo, con la base afilada, de color amarillo con tonos púrpura en la base y cubierto de una fina y discreta retícula de malla fina también de color amarillo.

Carne: compacta, al corte es de amarillo vivo pero instantáneamente se tiñe de azul. Sin sabor ni olor apreciables.

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Localización: raro, nace a principios de verano y en otoño, crece solo o formando grupos de muy pocos individuos en suelo ácido bajo roble melojo (Quercus pyrenaica).

Comestibilidad: debido a su escasez recomendamos no recolectarlo.

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Observaciones: Boletus rhodopurpureus f. xanthopurpureus es una especie poco frecuente en Extremadura, se caracteriza por el color amarillo vivo uniforme en los ejemplares inmaduros que poco a poco toman tonos naranjas. Se puede confundir con Boletus torosus Fries que también tiene tonos amarillentos pero este último presenta un azul más oscuro al corte. Otra especie muy parecida es Boletus xanthocyaneus (Ramain) Romagnesi de morfología y color casi idénticos a Boletus rhodopurpureus f. xanthopurpureus, tanto es así que algunos autores creen que ambos son una forma “xanthoide” de Boletus rhodopurpureus.

Los ejemplares de las fotografías que ilustran este texto crecían en un bosque de suelo ácido con roble melojo y helechos en Jarandilla de la Vera (Cáceres). En ese mismo bosque lo encontramos en verano y también en otoño. Nosotros nunca pudimos comprobar la total evolución del color de nuestros Boletus, ya que los ejemplares que dejamos para estudiarlos siempre nos los comieron las cabras antes de madurar.